VULPO no mide solo cuánto juegan tus alumnos: mide, objetivo por objetivo, cuánto del programa del año ya trabajó cada curso — el trabajo que hoy la UTP persigue con planillas.
El Ministerio de Educación reconoce los cuestionarios interactivos —como Kahoot o Quizizz— como apoyo válido de la evaluación formativa. Esos miden actividad. VULPO va más allá: sabe, objetivo por objetivo, cuánto del programa del año ya trabajó cada curso, y cuánto falta por tocar. Es el trabajo que hoy tu UTP persigue con planillas — y se lee en una pantalla, o se imprime para el consejo.
La imagen corresponde a un colegio de demostración: los cursos y los porcentajes son simulados.
DATOS SIMULADOS
Una fila por curso: cuánto del programa se ha cubierto, y quién está entrando. Imprimible en una hoja.
Cuántos de los objetivos del año ya se trabajaron, por curso y por asignatura. El denominador es honesto: VULPO tiene contenido para todo el programa, así que "31 de 86" significa de verdad "faltan 55 por tocar".
Cuántos alumnos de cada curso entraron esta semana. De un vistazo, sin abrir curso por curso.
La vista se imprime en una hoja, con la fecha —evidencia directa para el consejo o el Plan de Mejoramiento Educativo—. Sin nombres de alumnos, sin ranking de profesores: hechos, no juicios.
La Ley 20.911 obliga a cada colegio a tener un Plan de Formación Ciudadana y a mostrar cómo lo trabaja. VULPO cubre ese eje del currículum objetivo por objetivo —derechos del niño y derechos humanos, democracia y división de poderes, resolución de conflictos, participación y respeto a la diversidad— y cada respuesta de un alumno queda registrada como avance medible, en el mismo panel de cobertura que ya viste.
objetivos de Formación Ciudadana, cubiertos objetivo por objetivo
preguntas aprobadas, listas para jugar
cursos, de 3° a 8° básico
Los alumnos lo juegan como un módulo propio dentro de VULPO —🏛️ Formación Ciudadana— y su avance alimenta la misma cobertura por objetivo que ve la UTP. Es evidencia medible del eje, que se genera mientras los niños juegan, sin una planilla aparte que llenar.
La UTP declara cuándo se pasa cada unidad. VULPO fecha cada objetivo y, cuando una unidad cierra, reconstruye cómo quedó el curso en ese momento — no mezclado con lo que se está viendo hoy. Así el informe de fin de año dice cómo estaba cada curso cuando de verdad terminó cada unidad, y queda como evidencia de seguimiento de la cobertura del programa para el PME — sin planillas aparte.
Imagen de un colegio de demostración: los datos son simulados.
DATOS SIMULADOS
El avance se ordena por momento del año: lo que se está pasando arriba, lo terminado al historial.
El mapa de dominio ordena los objetivos de peor a mejor logro y muestra quiénes necesitan apoyo en cada uno. El profesor elige objetivo por objetivo qué reforzar —incluida la Formación Ciudadana— y lanza el desafío al curso en un clic; después ve quién lo jugó y con qué acierto. Es una brújula para reforzar, no una nota: no sirve para calificar y no está pensado para eso.
Imagen de un curso de demostración: nombres y porcentajes simulados.
DATOS SIMULADOS
Avance por objetivo: lo que está más flojo, primero.
El Decreto 67 recomienda que la evaluación formativa no se califique. VULPO entrega información para reforzar, no para poner nota.
El pulso muestra cobertura y participación —hechos—, no un ranking de cursos por rendimiento. No hay tabla que ordene a los profesores.
El informe que ve la familia se mira en el teléfono del niño y no sale de ahí. El colegio ve avance por objetivo, no un expediente de cada alumno.
El colegio crea sus cursos, el profesor inscribe a sus alumnos y cada uno recibe un código personal. Los alumnos juegan desde casa, en su teléfono —como una tarea que sí quieren hacer— y el profesor llega a clase sabiendo qué reforzar. No hay app que instalar ni computadores que comprar.
Coordinemos una demostración de 15 minutos con tu equipo. Cuesta menos que una hora de reforzamiento particular por alumno, y la prueba no tiene costo.